Para ti
Tus planes siguen siendo tuyos.
Quieres salir. Ver a tus amigos. Ir a misa. Comer en tu restaurante favorito. Hacer tus compras. Ir al cine. Cumplir tus compromisos. Adera está para acompañarte cuando quieras tener a alguien cerca, sin decidir por ti y sin cambiar tu manera de hacer las cosas.
Tu manera de hacer las cosas
Estamos para acompañarte, no para decidir por ti.
Tú eliges qué quieres hacer, cómo quieres hacerlo y en qué momentos prefieres recibir apoyo.
Antes de acompañarte conversamos contigo: cómo prefieres que te llamemos, si te gusta la música o el silencio en el camino, qué lugares frecuentas y en qué momentos prefieres estar sin compañía.
- Tú haces el plan.
- Tú marcas el ritmo.
- Adera te acompaña.

Cómo es el acompañamiento
Estar acompañado no significa dejar de ser independiente.
Tú haces el plan
Qué actividad hacer, a qué hora salir y cuándo regresar.
Tú eliges el nivel de acompañamiento
Podemos estar contigo todo el tiempo o esperar cerca mientras haces lo tuyo.
Puedes pedir privacidad
Si prefieres conversar sin compañía o entrar solo a un lugar, se respeta.
Puedes pedir apoyo
Con las bolsas, los papeles, las filas o simplemente para no salir solo.
Mantienes tus rutinas
La misa, el almuerzo, el club, la peluquería, la caminata: siguen siendo tus días.
Conoces al acompañante antes del servicio
Sabes quién llega, cómo se llama y a qué hora estará en tu puerta.
Hay planes que no deberían dejar de hacerse porque tú no puedas estar.
Cuéntanos qué necesita hacer tu mamá, tu papá o alguien importante para ti. Nosotros te ayudamos a organizar el acompañamiento.
Compañía para su vida. Confianza para la tuya.